¿Es esta obviedad lo más destacable de la conversación entre el marido de Carla Bruni y Juan Luis Cebrián?
Mañana, tarde y noche...
Bueno es saber que cuando Nicolas acaba la jornada en el Elíseo no se pone un pasamontañas y se confunde con la kale borroka. Es un alivio enterarse que las convicciones de Sarkozy no tienen horario de oficina, de lunes a viernes y de ocho a tres.
La entrevista del consejero delegado de El País al presidente francés publicada el domingo es magnífica; no se merece que se venda con un titular tan barato en portada.
Mañana, tarde y noche...
Bueno es saber que cuando Nicolas acaba la jornada en el Elíseo no se pone un pasamontañas y se confunde con la kale borroka. Es un alivio enterarse que las convicciones de Sarkozy no tienen horario de oficina, de lunes a viernes y de ocho a tres.
La entrevista del consejero delegado de El País al presidente francés publicada el domingo es magnífica; no se merece que se venda con un titular tan barato en portada.
